PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

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PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

AL INICIAR EL SIGLO XXI y habiendo sido reformada la educación colombiana en varias oportunidades, entre ellas mediante la Ley 115 de 1994, los docentes, día tras día, se ven enfrentados a la permanente reflexión acerca de la importancia de un cambio generalizado en las pedagogías para la educación en nuestro país. Tales reflexiones generan algunas situaciones problemáticas que llevan a producir nuevos cambios en la manera como se imparte la educación a diferentes personas.

En las instituciones educativas se trabajan diferentes metodologías para llevar a cabo el proceso de enseñanza-aprendizaje, teniendo en cuenta diferentes roles en la relación docente-estudiante. Algunas de tales metodologías se basan en una concepción pasiva del alumnado, según la cual los alumnos son simples receptores de información y los docentes son los poseedores del conocimiento, a quienes se debe prestar atención y escuchar, y tomar como cierto lo que ellos informan. En esta metodología, se imparte una modalidad de educación presencial, en la que se acude a un sitio específico y a una hora específica, para escuchar la lección.

De otro lado, tenemos metodologías que se basan en una concepción activa del alumnado, en la que los alumnos son agentes activos en la construcción del conocimiento y en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Los estudiantes ya no son concebidos como simples receptores de conocimiento, sino que se entrenan en estrategias y herramientas que los llevan a aprender a aprender, de manera que los roles de docentes y alumnos cambian a una modalidad de educación en la cual estos dos personajes interactúan para la generación mutua de conocimientos, saberes e información. En esta metodología se imparte una modalidad de educación no presencial, puede ser de manera virtual, en la cual no se acude a ningún aula específica ni en tiempos determinados; no se asiste a escuchar una lección, sino que se presentan —haciendo uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC)— los contenidos propios de alguna asignatura para que sea el estudiante mismo quien los estudie y los aprehenda de manera autónoma.

El ser humano, a medida que avanza el tiempo, avanza en su desarrollo en muchos niveles, uno de ellos concierne al sistema de educación y a las diferentes modalidades que este requiere. A medida que el tiempo avanza, la sociedad debe estar preparada y ser consciente del esfuerzo y el papel que desempeñan las personas en tales procesos de cambio. Pero ¿cómo será la sociedad del futuro?, ¿qué tenemos que cambiar en el campo educativo?, ¿hacia dónde va la tendencia en educación?, etcétera. Son estos y muchos más los interrogantes para los cuales no existen respuestas exactas, pero sí podemos ir dando aproximaciones de acuerdo a la manera como se comporta el mundo. Es decir, solo podemos tener algunas proyecciones que no constituyen de manera alguna una respuesta exacta y verdadera, pero que sí nos permiten iniciar acciones preparatorias tendientes a evitar que, sea lo que sea, el futuro nos tome totalmente por sorpresa.

Por ejemplo, podemos afinar y especializar preguntas tan generales como la siguiente: ¿cuál será el papel de la educación en la sociedad de las próximas cinco décadas?, de la cual se desprenden otras como: ¿seguirán teniendo la misma validez los términos formación, capacitación, instrucción, entrenamiento?, ¿qué cambios requerirán los currículos y planes de estudio? En última instancia, ¿cuál será el papel del educador en una sociedad que día a día se parece menos a la anterior?

De manera general se pueden mencionar algunas características del docente: es necesario que los docentes tengan los conocimientos propios de su profesión, que conozcan los principios pedagógicos y los métodos; debe ser capaz de entusiasmar y motivar a sus estudiantes —lo cual se hace más necesario en educación virtual—, pero sin adoctrinar y siendo muy objetivo; debe saber que la manera más fácil de transmitir el gusto por aprender alguna temática consiste en presentar a sus estudiantes las materias de estudio de una manera que despierte su interés.

Pero también podemos llegar a conocer al otro actor del proceso enseñanza-aprendizaje: el estudiante. ¿Cómo aprenderá en el futuro?, ¿es necesario adoptar una mayor autonomía en los procesos de aprendizaje?

Son varias las investigaciones que se han realizado en relación al tema de la educación virtual como nueva práctica pedagógica y como promotora de nuevos procesos de enseñanza y aprendizaje, entre ellos el desarrollo de la autonomía en el aprendizaje. Tales investigaciones buscan ser aplicadas a la formación integral de las personas que participan en el proceso de la educación a distancia; son aportes realmente valiosos para romper el tradicionalismo educativo, muchas veces inoperante. Estas investigaciones y aplicaciones aportan nuevos elementos conceptuales y metodológicos para un tratamiento acorde con los acelerados avances tecnológicos de nuestra época.

Asimismo, las investigaciones mencionadas trabajan de manera profunda en los cambios necesarios para una nueva pedagogía, donde la tecnología se encuentre adecuadamente al servicio de la humanidad y realmente se produzca un cambio en el proceso formativo por medio de la investigación- acción para las nuevas generaciones, sumergidas en las transformaciones generadas por las tecnologías de la información y la comunicación (TIC).

La importancia del tema permite dar orientaciones precisas y contribuir al impulso de un nuevo paradigma de desarrollo prospectivo. Todo ello requiere un esfuerzo y un trabajo interdisciplinario que será decisivo y totalmente necesario para responder a las necesidades del sistema educativo actual. A medida que las TIC abordan la educación, los nuevos escenarios de los sistemas educativos, es decir, los espacios virtuales (comunidad virtual del conocimiento), plantean los cambios necesarios para un proceso de formación integral.

Hoy es común que un gran porcentaje de los recursos bibliográficos de entidades educativas universitarias se encuentren digitalizados, y que se acceda a ellos por medio de sistemas informáticos de consulta. Por tal razón, existen muchos proyectos para crear más fuentes de información electrónica, como bibliotecas virtuales y revistas online. Todo esto nos lleva a la concepción de aprendizaje virtual; pero ¿qué significa? Schneckenberg, citado por Padilla (2008), define aprendizaje virtual desde el punto de vista tecnológico como aplicaciones y procesos educativos apoyados en determinadas tecnologías de la información y la comunicación (TIC).

De acuerdo con lo anterior, los docentes adquieren un papel especial en cuanto a la modalidad de educación a distancia, ya que imparten sus sesiones a distancia, diseñan los materiales educativos, enseñan al estudiante a aprender de forma independiente, lo orientan en el uso de los materiales, diseñan y coordinan las actividades de aprendizaje, retroalimentan y asesoran al estudiante y, finalmente, evalúan los aprendizajes. Todo ello para impulsar y potencializar un desarrollo del aprendizaje autónomo.

Con respecto a este último aspecto, el aprendizaje autónomo es una tendencia generalizada según la cual, en la actualidad, los estudiantes deben aprender no solamente los contenidos de una asignatura, sino también el aprendizaje mismo. Los estudiantes deben convertirse en aprendices autónomos, por lo que hacemos referencia a la manera en que se debe enseñar a aprender. Una reflexión que se desprende de este hecho es que debemos aprender a aprender, para convertirnos en aprendices autónomos. Quien ha aprendido a aprender va a necesitar con menos frecuencia a alguien que guíe de manera presencial su proceso de aprendizaje. De esta forma se desprenden nuevos interrogantes: ¿para qué un aprendizaje autónomo?, ¿en qué situaciones sería deseable o necesario, teniendo en cuenta las dificultades que se pueden encontrar en los diferentes contextos, tales como conectividad y acceso a la conectividad?

Los docentes no pueden orientar directamente todo el aprendizaje que necesitan los estudiantes. Aunque existen aspectos en los que se hace necesaria la guía de los docentes o tutores, los estudiantes también pueden aprender cosas por sí mismos.

En los procesos de educación a distancia se hace necesaria una buena competencia lectora. El estudiante de educación superior debe leer libros, comprenderlos y estar preparado para rendir cuenta de ellos en las actividades propuestas en sus clases virtuales.

Las instituciones educativas, por medio de los procesos formativos, deben proponer actividades que además de estimular la ejercitación repetida desarrollen los procesos de pensamiento crítico. El pensamiento crítico se puede entender como una habilidad adquirible que demanda competencias para evaluar, intuir, debatir, sustentar, opinar, decidir y discutir, entre otras. De esta manera, se privilegia el aprendizaje autónomo y la autoformación, procesos que son facilitados por la dinámica del enfoque y la concepción constructivista ecléctica del aprendizaje autónomo.

Los estudiantes, al identificar las necesidades individuales de aprendizaje, establecen objetivos igualmente individuales de aprendizaje y de formación. A su vez, en relación con el aprendizaje virtual y el aprendizaje autónomo, el estudiante tiene la oportunidad de autoevaluar su aprendizaje y su adquisición de habilidades, competencias y actitudes, lo cual contribuye a potencializar el desarrollo de algunos procesos de aprendizaje autónomo.

Como se puede observar, son varias las maneras de impartir educación. No obstante, en el presente trabajo de investigación se explorará si una metodología de educación virtual favorece el desarrollo del aprendizaje autónomo o si, por el contrario, debemos quedarnos en metodologías presenciales. Este es el planteamiento base de la presente investigación sobre la particularidad de las diferentes modalidades de educación, vista desde la perspectiva de la generación de procesos educativos virtuales que favorezcan una autonomía intelectual en los estudiantes.

Sin embargo, es necesario tener en cuenta que los procesos educativos de formación virtual se manejan de una manera independiente, sin la presencia física de un docente que imparta instrucciones de cualquier tipo y sea un simple transmisor de información.

Frente a la educación virtual se tienen aún grandes reservas, pues algunas personas todavía se resisten al cambio y no la consideran una modalidad apropiada para implementar programas académicos, ya que se tiene el prejuicio de que la educación a distancia no favorece buenos procesos de aprendizaje, por el hecho de no tener un docente que ejerzca de manera directa y presencial, que explique las lecciones y oriente las dudas que se generan en las clases en el instante preciso. Pareciera que la única modalidad de educación a la que se le da importancia es a la que se basa en procesos presenciales. Sin embargo, varias universidades colombianas se encuentran trabajando fuertemente en la implementación de procesos educativos a distancia, ya que con ello, por lo menos, se brinda una mayor cobertura. Pero será que ¿tal modalidad educativa favorece unos procesos de aprendizaje autónomo?

Se habla de educación virtual y a distancia, pero poco se ha hablado y discutido sobre el verdadero proceso de formación autónoma en los estudiantes que se inscriben en programas académicos de estas modalidades. Por tal razón, el presente trabajo investigativo se enfocará en determinar si existe un verdadero desarrollo de la autonomía para aprender, en comparación con procesos y metodologías utilizadas en programas académicos de modalidad presencial. Es decir, se evaluará si los estudiantes de educación a distancia tienen mayor autonomía en sus procesos de aprendizaje que los de modalidades presenciales, o si la autonomía en ambos es igual.

A pesar de este planteamiento del problema, las conclusiones derivadas del presente trabajo investigativo no tienen pretensiones de generalización fuera de los límites que establece la caracterización del grupo de sujetos con los cuales se abordará el tema.

La pregunta base del presente trabajo investigativo articula una triple pertinencia: disciplinaria, interdisciplinaria y social. De esta manera, en relación con la pertinencia social, la educación virtual en Colombia influye en varios sentidos en la formación académica de la comunidad. Por este motivo, se hace necesaria una pronta aproximación a su realidad desde diferentes perspectivas, ya que el proceso de la educación en Colombia debe tomar los matices necesarios para formar estudiantes verdaderamente capaces de aprender a aprender, capaces de ser autónomos en sus procesos educacionales. Asimismo, se hace necesaria una mayor cobertura en cuanto al acceso a la educación superior sin limitantes de tiempo, espacio, desplazamiento y dinero, en parte suplidas por una modalidad virtual de aprendizaje.

La educación virtual en nuestro país también constituye un punto clave en la contribución a la formación integral y adecuada de los estudiantes, que exigen nuevas metodologías de enseñanza. Ya se dejan atrás las clases presenciales de tipo catedrático, donde la información era transmitida en un solo sentido, es decir, del docente al alumno, y este último era un agente pasivo en su proceso de formación educativa.

A partir de estudios sobre el tema de la educación virtual en nuestro país y su relación con el desarrollo de aprendizaje autónomo, se podrían plantear aproximaciones y acercamientos a la realidad de la educación, con el objetivo de lograr que futuros docentes impartan nuevas modalidades y estrategias pedagógicas y educativas, e impulsen el desarrollo de nuevas habilidades para aprender a aprender. La modalidad de educación virtual en

Colombia es un aspecto de la educación que puede llegar a tomar alcances muy importantes en cuanto a formación académica se refiere, y se convierte además en una herramienta fundamental para examinar los procesos educativos en nuestro país.

Por otro lado, en el contexto educativo se hace necesario un proceso de trabajo interdisciplinario en el que actuarían en conjunto tanto profesionales de la pedagogía como psicólogos, logrando de esta manera un acercamiento profesional que permita la formación adecuada de maneras autónomas de aprendizaje en nuestros futuros estudiantes. Asimismo, también se puede lograr un intercambio de experiencias y saberes que sería un buen complemento para la labor de educar a las personas, pues las ayudaría a desarrollar procesos de aprendizaje que busquen una mayor autonomía.

Por lo expuesto anteriormente, se plantea que el problema de investigación del presente estudio hace referencia a la manera como la modalidad de educación virtual favorece el aprendizaje autónomo. Con este fin la investigación se realizará en la Institución Universitaria Politécnico Grancolombiano, debido a que esta institución brinda la posibilidad de desarrollar programas académicos tanto en modalidad presencial como virtual, lo cual permite realizar un análisis descriptivo de los aspectos de la educación de modalidad virtual que favorecen la autonomía en cuanto al aprendizaje de los estudiantes. Además, el estudio se realizó entre estudiantes y docentes de pregrado de ambas modalidades de educación, lo cual permitió el cumplimiento de los objetivos previstos para la presente investigación.

La hipótesis que delimitará el problema que orienta el presente trabajo es que desde la modalidad de educación virtual existen aspectos tanto metodológicos como de los docentes y estudiantes que favorecen en gran medida el aprendizaje autónomo. Estos aspectos pueden desarrollar la habilidad y capacidad de aprender a aprender, y por tanto serán descritos de manera profunda.

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