LIQUIDOS CORPORALES

Sin valoraciones

 

Alrededor del 60% del cuerpo está formado por líquido, a menudollamado agua corporal, que se distribuye en “compartimientos”en delicado equilibrio. El volumen total de líquidoscorporales se ve afectado por la:

– Entrada de líquido, es decir, el líquido que entra al beber y comer.

– Salida de líquido, es decir, las pérdidas importantes sedeben a:

  • Respiración: en los gases exhalados.
  • Piel: sudor.
  • Gastrointestinal: heces.
  • Riñones: orina.

 

La proporción de líquidos corporales varía en función del individuo:

  • Los animales obesos: menor porcentaje de líquidos, puestoque las grasas desplazan el agua dentro de las células.
  • Los animales muy jóvenes: mayor porcentaje de líquido,puesto que los elementos sólidos del cuerpo están subdesarrollados.
  • La pérdida diaria de líquido en términos de peso corporal secalcula del siguiente modo:
  • 20 ml/kg de peso corporal/día: respiración y sudor.
  • 10-20 ml/kg de peso corporal/día: heces.
  • 20 ml/kg de peso corporal/día: orina.

 

La pérdida total de líquido del organismo se estima que es de50-60 ml/kg de peso corporal al día.

Las pérdidas por las vías respiratorias y la piel no pueden regularsey se denominan pérdidas insensibles o inevitables. Las pérdidaspor el riñón están relacionadas con la sed y los mecanismosde ósmosis involucrados en el mantenimiento del volumen de líquidoextracelular.

En el interior del organismo, el líquido se nueve entre compartimientosy este movimiento depende de la concentraciónosmótica existente en cada compartimiento. El agua atraviesala mayoría de las membranas celulares mediante un proceso deósmosis y se desplaza rápidamente para igualar la concentraciónosmótica entre las células y su medio externo. La concentraciónosmótica del plasma es fundamental en el control deldesplazamiento de líquidos, y los riñones y la sed regulan la concentraciónosmótica tanto del líquido extracelular como del intracelular,afectando la ingesta de agua y la excreción de orina.

Electrólitos

 Un electrólito es una sustancia que, una vez disuelta en agua, se fragmenta en iones o partículas con carga eléctrica; por ejemplo, el cloruro sódico, NaCl, se convierte en Ni+ y Cl- al disolverse en agua.

Existen dos tipos de iones:

  • Los cationes, que son iones con carga positiva, como el sodio, el potasio, el calcio o el magnesio.
  • Los aniones, que son iones con carga negativa, como el cloruro, el bicarbonato, el sulfato o el fosfato.

Los líquidos corporales contienen electrólitos:

  • El principal catión del líquido intracelular es el potasio;el sodio y el magnesio se hallan en menor cantidad,mientras que el principal anión es el fosfato, y el cloruroy el bicarbonato en menor cantidad. El líquido intracelular

También contiene proteína.

  • El principal catión del líquido extracelular es el sodio,y el potasio, el calcio y el magnesio se hallan enmenor cantidad, mientras que el principal anión es elcloruro, y el fosfato está en menor cantidad. El plasmacontiene proteínas plasmáticas, como la protrombina,el fibrinógeno, la albúmina y la globulina, pero noestán presentes en otras formas de líquido extracelularporque las moléculas son demasiado grandes para escaparpor las paredes de los capilares en condiciones normales.

 

Al saber qué electrólitos se encuentran en cada compartimientode líquido, el veterinario puede decir qué tipo de fluidoterapia esla más adecuada para cada enfermedad

Cavidades corporales

 El cuerpo está dividido en tres cavidades principales:

La cavidad torácica, situada en el interior del tórax, cuyos límites son:

  • Craneal: estrecho superior del tórax u orificio formado por las primeras vértebras torácicas, el primer par de costillas y el manubrio del extremo craneal del esternón, por el interior del cual pasan la tráquea y el esófago.
  • Caudal: el diafragma.
  • Dorsal: las vértebras y los músculos torácicos.
  • Ventral: el esternón.
  • Lateral: las costillas y los músculos intercostales.

 

La cavidad abdominal, cuyos límites son:

  • Craneal: el diafragma.
  • Caudal: el orificio pélvico.
  • Dorsal: las vértebras lumbares y parte del diafragma.
  • Lateral y ventral: los músculos abdominales

 

La cavidad pélvica, a menudo descrita como una cavidadindependiente, pero no existe barrera física entre éstay la cavidad abdominal; sus límites son:

  • Craneal: la entrada superior de la pelvis.
  • Caudal: el estrecho inferior de la pelvis.
  • Dorsal: la cintura pélvica: el pubis, el ilion y el isquion.
  • Lateral: los músculos o ligamentos insertados alrededorde la cintura pélvica.

 

El pericardio, aunque no es una de las grandes cavidades delorganismo, contiene el corazón. Está formado por una doble capade membrana situada en el interior del mediastino en la cavidadtorácica.

La cavidad craneal es otra cavidad pequeña, formada porlos huesos delcráneo, y contiene el encéfalo.

 

Revestimientos internos de las cavidades

 Todas las cavidades están revestidas internamente por un endotelioseroso o membrana serosa, que secreta una pequeña cantidad de líquidoseroso que actúa de capa lubricante entre dos superficies tisulares.

La cavidad del interior de la serosa es una cavidad serosa. Lasmembranas serosas están formadas por un epitelio de superficieescamoso simple y una armazón de tejido conjuntivo o estroma. Estetejido conjuntivo está formado por tejido elástico amarillo y fibrosoblando, y procura sostén a la delicadamembrana. La capa querecubre todos los órganos por dentro de la cavidad se denomina enfunción de la cavidad:

 

Cavidad torácica. La serosa se denomina pleura y forma la cavidad pleural, que se divide en derecha e izquierda mediante una doble capa de pleura denominada mediastino.

El espacio situado entre ambas capas contiene el corazóny otras estructuras (fig. 2.5). La pleura que recubre los pulmoneses la pleura pulmonar o visceral. La pleura restante esla pleura parietal. La zona en la que la pleura parietal recubrelas costillas se denomina pleura costal, y el lugar donderecubre el diafragma se denomina pleura diafragmática.

 

Cavidad abdominal. En esta zona, la serosa se denomina peritoneo y forma la cavidad peritoneal. El peritoneo visceral cubre estrechamente los órganos abdominales, formando pliegues suspensorios o mesenterios que conectan el intestino con la pared abdominal dorsal (fig. 4.6). Cada mesenterio se denomina en función del órgano que suspende; por ejemplo, el mesoduodeno suspende el duodeno. El revestimiento interno de la pared abdominal se denomina peritoneo parietal.

 

Cavidad pélvica. El peritoneo continúa en la cavidad pélvicay recubre las superficies craneales de los órganos delinterior de la cavidad, como la vejiga o el útero. El resto dela cavidad está llena de órganos, músculos y tejido conjuntivoy no está revestida por una serosa.

 

Órganos y Sistemas de los animales

 Para realizar sus funciones vitales, los animales disponen de numerosos sistemas de órganos, con una variedad enorme entre grupos diferentes. Desde los invertebrados hasta los vertebrados se aprecia un aumento de complejidad en los órganos que forman estos sistemas.

Los sistemas animales pueden agruparse según la función que realizan: Nutrición: digestivo, respiratorio, circulatorio y excretor.

Relación y coordinación: esquelético, muscular, nervioso y endocrino. Reproducción: reproductor. Las características de los diferentes sistemas son las siguientes:

En vertebrados consta de varias capas de células que originan escamas (peces y reptiles), pelos (mamíferos) y plumas (aves).

En mamíferos el sistema tegumentario consta de piel y anexos: pelo, uñas, glándulas sebáceas y sudoríparas.

Sistema digestivo:

Realiza la digestión, convirtiendo los alimentos en nutrientes sencillos utilizables por las células. En los animales más simples no existe (esponjas, algunos gusanos) o es una cavidad con un único orificio (cnidarios). Sin embargo, en la mayoría es un tubo con una estructura más o menos compleja y dos aberturas: una para la entrada del alimento (boca) y otra para la salida de excrementos (ano). Además, pueden aparecer gran variedad de glándulas anejas.

El sistema digestivo comprende desde la cavidad oral hasta el ano, haciendo un paralelismo con el tránsito del bolo alimenticio desde su ingestión hasta su conversión en heces, por lo que implica a todas las estructuras que participan en este proceso, es decir: boca, faringe, esófago, estómago, hígado y páncreas, intestino delgado y grueso, recto y ano.

Puesto que conlleva tantos y diversos órganos, es necesario tener conciencia de que los signos clínicos que están asociados al sistema digestivo no siempre corresponden a enfermedades propiasdel mismo, sino que pueden ser reflejo de otras dadas fuera de éste o ser fruto de alteraciones metabólicas de otro origen.

 

Funcionamiento Del Aparato Digestivo

Es importante poseer algunas nociones acerca de la anatomía y fisiología del aparato digestivo para comprender la importancia de la nutrición en los animales.

Esto se debe a que el aparato digestivo conforma una de sus principales barreras protectoras. De esta forma, separa el medio externo, el medio ambiente y su medio interno, preparando los alimentos para que puedan pasar del primero al último sin que exista peligro por la intromisión de sustancias inadecuadas, bacterias u otros organismos perjudiciales, e impidiendo la pérdida de productos desde el medio interno al exterior.

Para ello, se da un primer proceso, la digestión, consistente en romper los componentes de la dieta en sus formas más simples, de manera que puedan ser absorbidos y utilizados por el organismo.

Con esta intención, la comida se ve sometida a la acción de diversas secreciones elaboradas por el organismo. Éstas, contienen enzimas digestivas que permiten, favorecen y aceleran el proceso de hidrólisis, en el cual el agua es responsable de la rotura de los enlaces de los alimentos en sus componentes más esenciales.

Entre las principales categorías de nutrientes, existen tres cuya digestión es especialmente necesaria: los glúcidos, las proteínas y los lípidos. Igualmente, hay otra serie de nutrientes como por ejemplo el agua, los minerales o las vitaminas, que se absorben de un modo semejante a como se encuentra en el alimento, por lo que no hace falta un proceso de digestión tan exhaustivo como para los anteriores, aunque sí es necesario para separarlos de éstos y poder ser correctamente absorbidos.

Aun así, para que la digestión se realice de forma óptima, es necesario que se lleven a cabo algunos procesos de forma conjunta. Éstos se muestran a continuación.

 

La Masticación

Es la primera etapa del proceso de digestión, de ahí que éste comience en la propia boca. En ella, el alimento se rompe mediante la masticación y es mezclado con saliva antes de tragarse. En algunas especies, la saliva incluso es un primer paso de la digestión, pues contiene la enzima amilasa, que está encargada de iniciar la digestión del almidón. Una vez finalizada esta primera fase, el alimento se dirige hacia el esófago. En él, el bolo alimenticio avanza hacia el estómago mediante movimientos peristálticos.

 

 El Estómago

En el momento en que la comida llega al estómago, se almacena de manera que se acumule toda la ración completa para un proceso digestivo conjunto. Para ello, los alimentos se siguen mezclando con la saliva y van formando un material más uniforme. Sobre ellos se secretan jugos digestivos que deben mezclarse perfectamente con la comida. El estómago posee múltiples funciones, entre ellas la de almacenamiento, tal y como ya se ha comentado. También actúa como válvula de regulación, de manera que impide que el alimento que aún no haya sido completamente preparado pase hacia el intestino. Igualmente controla las cantidades de alimento que avanzan hacia al intestino, ya que éste es un tramo mucho más estrecho y no puede admitir tanto volumen como el propio estómago (Ynaraja, 2008). Las secreciones gástricas, también denominadas jugos gástricos, poseen enzimas adecuadas para la digestión de las proteínas, llamadas proteasas. La más importante de ellas, la pepsina, se segrega en una forma química inactivada, sin ningún efecto sobre las proteínas. Dicha forma química, elpepsinógeno, es el mejor mecanismo de protección para que las células que lo producen no sean digeridas ellas mismas.

Otro de los componentes de las secreciones gástricas es el moco, que además de lubricar la comida, forma una película protectora sobre las células de la pared del estómago, de forma que cuando su pepsinógeno se transforme en pepsina, no sea capaz de dañar las células.

Finalmente, en lo que respecta a la pared del estómago, se trata de una estructura muscular, especialmente en la zona de la región pilórica. Una serie de ondas peristálticas mezclan el contenido del estómago y lo empujan hacia el píloro que marca la separación entre estómago e intestino delgado.

Este esfínter pilórico es un anillo muscular que puede cerrarse de forma completa o abrirse permitiendo el paso del contenido gástrico.

Dicho contenido es ahora una papilla espesa y de aspecto similar al de la leche evaporada, denominado quimo. Su paso hacia el intestino delgado se regula por varios factores: las ondas pulsátiles o peristálticas de estómago, con intensidad fuerte, producen una relajación del esfínter pilórico y permiten así el paso de alimento hacia el duodeno. Como el quimo es muy fluido, pasa fácilmente a través del píloro cuando éste se relaja y consigue avanzar a través de un tubo mucho más estrecho como es el intestino.

 

Intestino Delgado

El duodeno es la primera porción del intestino delgado y el principal lugar para la digestión dentro del mismo. En él se unen más enzimas digestivas al quimo, algunas de ellas procedentes de las propias secreciones de las células de las paredes del duodeno y otras del páncreas (Ynaraja, 2008). Ésta es una de las mayores glándulas del organismo y tiene varias funciones: liberar enzimas digestivas al duodeno y formar y liberar hormonas al torrente circulatorio. Otra de las funciones importantes del páncreas es la secreción de la hormona insulina a la sangre, hormona que controla los niveles de glucosa en la sangre circulante. Así, el llamado jugo pancreático, además de enzimas, contiene bicarbonato sódico que se encarga de neutralizar la acidez del quimo que llega al duodeno. Esto da lugar a un medio con pH alcalino, necesario para el funcionamiento óptimo de las enzimas pancreáticas e intestinales.

Igualmente, cabe mencionar la función del hígado. Éste es otro gran órgano relacionado con el intestino delgado. En él se forma la bilis de manera continua y se acumula en la vesícula biliar. La bilis contiene ácidos biliares que actúan como los detergentes, emulsificando las grasas en pequeños glóbulos de manera que pueden ser atacados por las lipasas del jugo pancreático. Cuando es necesario, la bilis acumulada en la vesícula sale a través del conducto biliar y llega al intestino para mezclarse con el quimo.

La digestión de los alimentos se completa en el intestino delgado. Cuando los nutrientes esenciales han sido reducidos a sus formas más simples, ya pueden ser absorbidos y atraviesan lapared intestinal para llegar a la corriente circulatoria. Los productos finales de la digestión se llevan hasta el hígado, donde son metabolizados. Las grasas se absorben a través de la pared intestinal hasta llegar a los pequeños vasos linfáticos y posteriormente pasan a la sangre. En esta fase el producto final es denominado quilo y de él se extraen la mayoría de los nutrientes necesarios

 

Intestino Grueso

Una vez que la comida ya ingerida alcanza el intestino grueso, la mayoría de los nutrientes han sido digeridos y absorbidos. Sin embargo, en esta porción intestinal, aún queda por absorber el agua, por lo que se producen fermentaciones de algunos restos de la dieta por parte de las bacterias del colon, y se absorben parte de estos productos de nueva formación. La fermentación de la fibra por parte de las bacterias puede generar gas y es una de las fuentes habituales de problemas de flatulencia en los perros, pero también es positivo conseguir un cierto grado de fermentación, ya que este proceso permite el aprovechamiento de algunos componentes que el proceso digestivo de los mamíferos no es capaz de utilizar. De la misma forma, la fermentación de la fibra produce algunos componentes esenciales y que no llegan a través del quilo, sino que deben formarse en el propio colon: los ácidos grasos de cadena corta. Son moléculas que aportan la energía necesaria para las células del colon y cuya presencia se modifica el medio ambiente del colon, favoreciendo el desarrollo y mantenimiento de una flora bacteriana normal e impidiendo el crecimiento de flora bacteriana patógena. En el colon, por tanto, se produce una fermentación bacteriana de la fibra, la absorción de los ácidos grasos de cadena corta, la absorción de electrolitos o minerales y la absorción de agua. Una vez terminado este proceso digestivo, los restos no aprovechables forman las heces. Éstas, poseen un alto contenido en agua, normalmente cerca de un 60 – 70%, mientras que el resto está formado por alimentos no digeridos, bacterias muertas procedentes del intestino grueso y algo de material inorgánico. Se almacenan en el recto y se eliminan a través del esfínter anal. El proceso de la defecación se somete a un control voluntario, pero pueden producirse fallos en él, sobre todo en animales de edades avanzadas o en casos en que existe alguna enfermedad que produce diarrea.

Las porciones digestibles de un alimento se rompen por distintos procesos fisicoquímicos hasta liberar las unidades más pequeñas que las componen. Dichas unidades son capaces de atravesar la pared del tracto gastrointestinal y llegar al medio interno del animal donde serán útiles en diferentes funciones vitales.

Por su parte, las porciones no digestibles quedan en la luz del intestino, donde todavía pueden ser utilizadas por la flora bacteriana que coloniza las diferentes secciones de éste, o bien pueden atravesar todo el tracto intestinal sin sufrir prácticamente ningún cambio y son eliminadas e inalteradas en las heces.

Así pues, los componentes de los alimentos se clasifican en dos grandes grupos. El primero está formado por compuestos capaces de ser utilizados para la producción de energía (proteínas, lípidos

y glúcidos), mientras que el segundo está compuesto por los elementos que no son utilizados para producir energía a partir de sus moléculas (agua, vitaminas y minerales).

 

Sistema respiratorio: realiza el intercambio de gases con el medio. Esponjas y cnidarios carecen de él, pues realizan el intercambio por difusión a través de su superficie. Los animales complejos tienen estructuras especializadas: tráqueas, branquias o pulmones.

Sistema circulatorio

Se encarga del transporte de hormonas, nutrientes, gases y desechos, así como la defensa. Los animales más sencillos no tienen. Los complejos suelen poseer un corazón para impulsar la sangre, o líquido equivalente, y vasos sanguíneos por donde circula dicho líquido.

El corazón es un “órgano de naturaleza muscular, común a todos los vertebrados y a muchos invertebrados, que actúa como impulsor de la sangre […]” (DRAE). Sin embargo, para entender su funcionamiento, es imprescindible conocer todas sus estructuras anatómicas.

 

Partes del corazón

De forma longitudinal, está dividido en lado derecho y lado izquierdo, en cada una de los cuales, hay una aurícula, un ventrículo y dos válvulas.

 

Las válvulas ubicadas entre las aurículas y los ventrículos reciben el nombre de tricúspide (la del lado derecho) y mitral (la del lado izquierdo). Individualmente, constan de las siguientes partes:

  • Las valvas que conforman la propia válvula.
  • Cuerdas tendinosas que tienen la función de sujetarlas.
  • Músculos papilares que son el nexo entre el músculo cardíaco y las cuerdas tendinosas.
  • El anillo valvular.

Por otra parte, se encuentran las válvulas semilunares, situadas en las salidas de los ventrículos. La correspondiente al lado derecho, es llamada pulmonar, mientras que la del lado izquierdo se denomina aórtica

 

Recorrido de la sangre

Bajo condiciones normales, la sangre llega al corazón por las venas cava craneal y cava caudal, entrando en la aurícula derecha. Desde ahí, pasa a través de la válvula tricúspide hacia el ventrículo derecho, dirigiéndose a los pulmones por la arteria pulmonar para ser oxigenada. Seguidamente, el flujo sanguíneo vuelve hacia el corazón por las venas pulmonares, pero esta vez entrando en la aurícula izquierda, pasa la válvula mitral, el ventrículo izquierdo, y sale a través de la aorta hacia la circulación sistémica.

Movimiento del corazón

El movimiento del corazón tiene dos fases que definen un latido: la sístole o fase contracción, y la diástole o fase de relajación y llenado.

Dado que tanto el flujo que circula, por un lado, como el que circula por otro, se mueven de forma simultánea, con cada movimiento la sangre se dirige hacia un punto concreto. Así, durante la sístole los ventrículos se contraen y bombean la sangre hacia los pulmones (lado derecho) y la circulación en general (lado izquierdo). En ese instante, las válvulas auriculoventriculares deben permanecer cerradas para evitar un reflujo de sangre hacia las aurículas, mientras que las válvulas pulmonar y aórtica se abren para permitir la eyección de sangre.

Al finalizarse la fase sistólica, el corazón se relaja como preparación para el siguiente latido (fases de diástole). En este momento, las válvulas tricúspide y mitral son las que se abren para permitir el paso de sangre desde las aurículas hacia los ventrículos, siendo las válvulas semilunares las que se mantienen cerradas. Una vez que se han llenado suficientemente los ventrículos, las válvulas auriculoventriculares se cierran y el corazón ya está preparado para la siguiente sístole.

Compártelo en tus redes

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest

Valore este curso

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Utilizamos cookies para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestra web. Si sigues utilizando este sitio asumimos que estás de acuerdo. VER