Las lineas

LAS LINEAS

Cuando montamos un escaparate debemos saber la forma idónea de colocar los elementos que lo componen para lograr su equilibrio. A este fin nos servirá de gran ayuda el conocer las sugerencias que las distintas formas crean en la mente de los clientes potenciales que pasean junto al espacio del escaparate.

VERTICALES: Son estructurales y dignas y aumentan la sensación de altura, además nos proporcióna la sensación de equilibrio.

HORIZONTALES: Son placidez, descanso y serenidad, y aumenta la sensación del ancho.

DIAGONALES: Sugieren acción y sirven para impulsar la vista hacia una dirección. Son también llamadas direccionales.

CURVAS: Si son suaves, significan gracia, voluptuosidad y movimiento. Las cerradas son energía.

RADIACIÓN: Partiendo de un eje, son luz, esperanza y gloria.

QUEBRADAS: Expresan agitación y lucha.

PARALELAS: Son dos líneas horizontales, por lo cual reúnen las cualidades de ellas, pero al estar en forma paralelas aúnan la sensación de camino, este camino tendrá una dirección cuando las paralelas están formadas por líneas inclinadas (convergentes o divergentes).

ESPIRALES: Están formadas por líneas curvas y por lo tanto producirá sensación de movimiento, será de aproximación o de lejanía, según se trace, de derecha hacia izquierda o viceversa.
Por las líneas de estructura las diferentes formas básicas; triángulos, cuadrados, rectángulos, círculos y óvalos que constituyen las formas más variadas.

TRIÁNGULO Y PIRÁMIDE: Es aplomo y seguridad. colocar los productos formando volúmenes en forma piramidal es una práctica sencilla que ayuda a elevar el producto a la altura de los ojos, llamar la atención y consigue mejores resultados de ventas que una colocación sobre plano. La colocación de productos incluso puede ayudar a dirigir el tráfico desde el escaparate hacia la entrada o dentro de la tienda.

CUADRADO Solidez y fuerza.

RECTÁNGULO HORIZONTAL: Equilibrio.

RECTÁNGULO VERTICAL: Elegancia.

Todas estas figuras dan un sentido varonil a las formas.

CÍRCULO: Unidad e inmensidad.

ÓVALO: Sensualidad.

Escaparatismo y Visual Merchandising

EFICACIA DEL ESCAPARATE

Montar un escaparate supone invertir en él una gran cantidad de esfuerzos y recursos. Por eso, para estar satisfecho con ese montaje no basta con comprobar que se ha llevado a cabo de acuerdo con los principios del escaparatismo y siguiendo pautas estéticas y comerciales preestablecidas. Ni, mucho menos, conformarse con una valoración personal: el comerciante tiene que averiguar si ese escaparate realmente produce los efectos que él esperaba al diseñarlo. Y la mejor forma de conocer esa efectividad es observar y registrar las reacciones de los clientes. Las mediciones conducentes a comprobar la eficacia de un escaparate se deben realizar de manera sistemática, constante y uniforme a lo largo de un periodo de tiempo dado (normalmente, una o dos semanas). Además, habrá que tomar en consideración el horario comercial del establecimiento, para tomar medidas en diferentes momentos del día (hay quien apunta que se debe dedicar al menos una hora diaria a la recogida de mediciones). Y no olvidar que, como suele ocurrir siempre en asuntos estadísticos, a mayor número de mediciones tomadas, más representativos y fieles a la realidad serán los resultados que se obtengan.

¿Qué variables son las que se deben medir prioritariamente para averiguar la eficacia de un escaparate? En principio, deberían ser las siguientes:

Número de transeúntes que pasan por delante del escaparate (P).
Número de transeúntes que se para a mirar el escaparate (M).
Número de transeúntes que entra en el establecimiento (E).
Número de clientes que realizan una compra (C).

Como se hace?

Necesitamos comprar contadores:

Vamos a necesitar tres personas y tres contadores. Cada persona o trabajador de la empresa se sitúa junto al escaparate, y cada uno hará un recuento de su ratio:

– Transeúntes que pasan por el escaparate

– Transeúntes que miran el escaparate

– Transeúntes que miran el escaparate y entran en la tienda
Cada encargado de recuento pulsa una vez en el contador cada vez que ve una de estas acciones, cada uno de ellos tiene asignada una acción distinta. Al final del día (o de su jornada) se toman las notas y se hace el resumen de datos.
Los datos son relevantes si los manejamos en series históricas y comparativas:

– Comparar los resultados de dos escaparates diferentes para ver cual atrae mas

– Podemos visitar a la competencia y hacer lo mismo para conocer si sus ratios son mejores

– Comprobar y comparar resultados en distintos momentos del tiempo.

Ratios de control
El escaparate debe someterse a un control riguroso, tanto desde el punto de vista contable como desde el punto de vista comercial:
Control contable. Este control tiene por objetivo saber si las inversiones están de acuerdo con el presupuesto aprobado con relación a la cantidad, calidad y plazo. Un control exhaustivo de los gastos que se realizan en un comercio nos ayuda a optimizar los presupuestos más fácilmente, así como a encontrar partidas que ayuden a equilibrarlos.
Control comercial. Persigue el conocimiento de la efectividad del escaparatismo practicado por la empresa, en el campo de la promoción comercial.

Vea nuestro Máster de Imagen y Moda

Luis Bonilla

    Deja un comentario

    Hola, en qué podemos ayudarte?
    Powered by