3.4 BUENAS CONDICIONES AGRARIAS Y MEDIOAMBIENTALES

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3.4 BUENAS CONDICIONES AGRARIAS Y MEDIOAMBIENTALES

La condicionalidad establece los requisitos legales de gestión y de buenas condiciones agrarias y medioambientales que deben cumplir todos los titulares de explotaciones que reciban ayudas de la PAC.

Las buenas condiciones agrarias y medioambientales son un conjunto de normas establecidas por los estados miembros dentro de unos mínimos exigidos por la reglamentación europea, encaminadas a conservar y mantener las explotaciones agrarias.

Las normas exigidas por el estado español (RD 2352/2004), agrupadas en cinco bloques, van dirigidas principalmente a la protección del suelo mediante técnicas de lucha contra su erosión y compactación, la conservación de la materia orgánica y el mantenimiento de su estructura y la prevención del deterioro de los hábitats especialmente en relación al uso del agua y el riego y al mantenimiento de elementos estructurales del terreno.

  • Norma exigible para evitar la erosión: establece medidas relacionadas con el mantenimiento en correcto estado de las terrazas de retención, el laboreo en zonas en pendiente o la cobertura mínima del suelo según el tipo de cultivo.
  • Norma exigible para conservar la materia orgánica del suelo: establece medidas relacionadas con la gestión de rastrojos y de restos de poda.
  • Norma exigible para evitar la compactación y mantener la estructura de los suelos: establece medidas relacionadas con el uso de la maquinaria agrícola en el caso de suelos saturados, terrenos encharcados (salvo arrozales) o con nieve.
  • Norma exigible para garantizar un mantenimiento mínimo de las superficies agrícolas: establece medidas encaminadas a la protección de los pastos permanentes, la prevención de la invasión de la vegetación espontánea no deseada en los terrenos de cultivo y el mantenimiento de los olivares en buen estado vegetativo.
  • Norma exigible para evitar el deterioro de los hábitats: con medidas para mantener las características topográficas y los elementos estructurales del terreno, mantener en buen estado el agua y los sistemas de riego, gestionar los vertidos agrícolas y ganaderos, así como mantener la biodiversidad en recintos agrícolas de la Red Natura 2000.

3.5 ELIMINACIÓN DE ENVASES VACÍOS. SISTEMAS DE GESTIÓN

La gestión de los envases vacíos de productos fitosanitarios está regulada por diferentes normativas europeas y nacionales, que establecen distintas medidas y actuaciones para prevenir y/o reducir posibles impactos medioambientales.

3.5.1 Marco legislativo relativo a envases y residuos de envases

Los residuos de envases representan un volumen considerable de la totalidad de residuos generados en la Unión Europea. Por ello, para cumplir los compromisos adquiridos en materia de medio ambiente y desarrollo sostenible, la Unión Europea adoptó la Directiva 94/62/CE, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de diciembre, relativa a los envases y residuos de envases, y la Directiva 2004/12, que modifica la anterior.

La legislación española incorpora esta Directiva Europea a través de la Ley 11/1997, de 24 de abril, de Envases y Residuos de Envases, que tiene por objeto prevenir y reducir el impacto sobre el medio ambiente de los envases y la gestión de los residuos de envases a lo largo de su ciclo de vida. Para cumplir estos objetivos, en esta ley se regulan dos procedimientos de gestión de los envases, el sistema de depósito, devolución y retorno y el sistema integrado de gestión de residuos de envases y envases usados, que se explicarán más adelante.

Para el caso concreto de los envases de plaguicidas, la Ley 11/1997 responsabiliza al poseedor final sobre su correcta gestión, a menos que los envasadores, voluntariamente, utilicen uno de los dos procedimientos de gestión de envases propuestos. Por ese motivo, la Ley 14/2000, de 29 de diciembre, de Medidas Fiscales, Administrativas y del Orden Social, habilita al Gobierno para que pueda establecer que la gestión de determinados envases industriales o comerciales, que por su composición o la del material contenido presenten riesgos de toxicidad, no sea responsabilidad del poseedor final.

Para cumplir con la Ley 14/2000, se establece el Real Decreto 1416/2001 de 14 de diciembre, sobre envases de productos fitosanitarios, en el que se especifica la obligatoriedad de poner los productos fitosanitarios en el mercado a través del sistema de depósito, devolución o retorno o, alternativamente, a través de un sistema integrado de gestión. De esta manera, se garantiza la correcta gestión ambiental de los residuos generados tras la utilización de estos productos.

3.5.2 Sistemas de eliminación de envases vacíos de productos fitosanitarios

La actual legislación obliga a los fabricantes de productos fitosanitarios a ponerlos en el mercado a través del Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) o a través de un Sistema Integrado de Gestión de Residuos y Envases Usados (SIG).

Sistema de depósito, devolución y retorno

Este sistema se establece para evitar el vertido descontrolado de los envases vacíos. Para ello, se determina que los distintos agentes que participan en la cadena de comercialización de un producto envasado (envasadores, importadores, mayoristas y minoristas) están obligados a:

  • Cobrar a sus clientes, hasta el consumidor final, una cantidad por producto objeto de transacción, en concepto de depósito.
  • Aceptar la devolución de los envases vacíos, devolviendo la cantidad cobrada.

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Figura 11. Sistema de depósito, devolución y retorno

 

Sistema integrado de gestión de residuos de envases y envases usados

Los sistemas integrados de gestión garantizan el cumplimiento de los objetivos de reciclado y valorización de los envases de productos fitosanitarios. El sector de productos fitosanitarios ha optado en su mayoría por este último sistema.

Los envases incluidos en un sistema integrado de gestión deben identificarse mediante símbolos acreditativos, que deberán ser idénticos en todo el ámbito territorial del sistema de gestión.

La actual legislación establece que los sistemas de gestión se financiarán mediante la aportación por los envasadores de una cantidad por producto envasado y puesto por primera vez en el mercado nacional. Dicha cantidad, idéntica en todo el ámbito territorial del sistema, no tendrá consideración de precio ni estará sujeta a tributación alguna y su abono dará derecho a la utilización en el envase del símbolo acreditativo del sistema integrado.

3.5.3 SIGFITO

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El sistema integrado de gestión que opera en el territorio andaluz desde al año 2002 es SIGFITO AGROENVASES, S.L. (www.sigfito.es). Se trata de una empresa sin ánimo de lucro cuyo objetivo es recoger los envases de productos fitosanitarios y darles el tratamiento medioambiental adecuado. Esta empresa se financia mediante el pago de una cuota por parte de los envasadores en el momento en el que se adhieren a la sociedad y una aportación que realizan cada año proporcional al peso de los envases que ponen en el mercado.

Las empresas envasadoras que hayan firmado el contrato de adhesión con SIGFITO, están obligadas a identificar todos los productos, de carácter fitosanitario y de uso profesional que ponen a la venta con el logotipo de la entidad. Este símbolo demuestra que el envasador está cumpliendo con su obligación a través del SIG y que el envase puede ser depositado en los puntos de recogida de SIGFITO.

La recogida del mayor número posible de envases es la principal misión de SIGFITO como empresa. El esquema de funcionamiento se basa en la recogida de envases a través de una red de centros colaboradores, denominados “Puntos de recogida” como establecimientos de ventas y distribución de productos fitosanitarios, cooperativas, grandes explotaciones y otras entidades de ámbito agrario, como pueden ser puntos limpios de titularidad pública. En la actualidad existen cerca de 1.000 puntos de recogida en Andalucía.

Los puntos de recogida se comprometen a aceptar la entrega de envases procedentes de los agricultores (los consumidores finales) de la zona y a cumplir los requisitos establecidos por la Comunidad Autónoma. A su vez SIGFITO los asesora, asume los costes del transporte de los materiales depositados hasta su destino final y suministra los recipientes de acopio de envase vacíos y demás elementos que faciliten el funcionamiento del sistema.

Forma de depositar los envases vacíos

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Los envases se deben de entregar con las siguientes características:

  • Enjuagados enérgicamente tres veces, vertiendo el agua del lavado en el depósito del pulverizador.
  • Vacíos y secos.
  • Separados por contenedores según su material (plástico, metal o papel).
  • Marcados con el símbolo de SIGFITO, que indica que están acogidos al sistema SIG.

Una vez que han depositado los envases, los agricultores deben exigir que en el punto de recogida les entreguen un albarán, en el que deberán aparecer los datos del consumidor y el número de envases vacíos de productos fitosanitarios entregados.

La posesión de este albarán de entrega de envases puede ser de gran utilidad para los agricultores en caso de estar acogidos a los distintos sistemas de calidad existentes en la agricultura (Producción Integrada, Producción Controlada, GLOBALGAP, etc.) que exigen una correcta gestión de los envases vacíos de fitosanitarios. También es útil para justificar que se cumplen las normas de la condicionalidad exigidas cada vez más por las subvenciones públicas, de las cuales dependen una buena parte de los agricultores, como los que siembran grandes extensiones de cultivos herbáceos de trigo, girasol, algodón, maíz, etc.

Envases generados y destino de los mismos

Los envases vacíos de productos fitosanitarios que recupera SIGFITO son tratados por gestores autorizados para el tratamiento de estos residuos, que tienen la consideración de peligrosos. Estas empresas los recogen y transportan hasta instalaciones específicas que les dan un destino medioambientalmente correcto.

Entre los destinos finales de los residuos de envases cabe señalar cuatro principales:

  • Reutilización: se aplica sobre todo a los bidones, inicialmente de plástico, de gran capacidad (200 litros) y que se encuentren en buen uso. Consiste en su lavado y posterior puesta a disposición de las empresas envasadoras para que sean nuevamente utilizados como envases de productos fitosanitarios.
  • Reciclado: en el caso del plástico, los envases son triturados, lavados y secados, eliminando todo resto del producto y obteniendo plástico picado o granza, útil para la fabricación de nuevos materiales plásticos que admiten material reciclado. En el caso del metal, este es escurrido, prensado y llevado a fundición.
  • Valorización energética: es la incineración controlada de los residuos en instalaciones especiales para ello, para reducir su peso y volumen, y recuperar la energía resultante de la combustión en la obtención de vapor de agua, que a su vez puede utilizarse para generar energía eléctrica. Se aplica al plástico, al papel y al cartón.
  • Depósitos de seguridad: como última alternativa a las anteriores, se confinan los envases que no pueden recibir otro tratamiento en depósitos de seguridad que garantizan que no producirán efectos perjudiciales sobre el medio ambiente.

RESUMEN

El incremento de la demanda de alimentos a escala mundial, acorde con el crecimiento de la población y del nivel de vida, junto con el desarrollo tecnológico, han provocado la intensificación de determinados sistemas agrarios con consecuencias como la aceleración de la erosión de los suelos, la contaminación de estos y la del agua y la degradación de los paisajes agrarios.

Ello contrasta con la creciente sensibilización de la sociedad hacia los aspectos relacionados con el medio ambiente. El uso abusivo del laboreo, los fertilizantes y plaguicidas, el empleo de aguas de riego de mala calidad o de sistemas de riego ineficaces, el vertido de residuos, etc., se han convertido en prácticas incompatibles con la mejora y conservación del medio ambiente.

Es necesario que el agricultor tome conciencia de su función como conservador del medio y modifique
el uso y la gestión de su explotación incorporando prácticas agrarias compatibles con la conservación
de los recursos naturales y el respeto al medio ambiente.

 

AUTOEVALUACIÓN

1- Para evitar la formación de cárcavas, las labores del suelo se deben hacer:

  1. Siguiendo la dirección de la máxima pendiente
  2. Siempre de oeste a este
  3. No se deben realizar nunca labores sobre el suelo
  4. Siguiendo las curvas de nivel del terreno

2 – Para aumentar la eficiencia del riego y la uniformidad de aplicación se debe:

  1. Regar durante las horas de máxima insolación
  2. Utilizar sistemas de riego por superficie
  3. Emplear sistemas de riego por aspersión y localizado
  4. Aplicar un riego al año

3 – Las buenas prácticas relacionadas con la aplicación de fertilizantes, recomiendan, entre otras medidas, establecer una programación racional de la fertilización, según el diagnóstico foliar, el agua de riego y el estado del cultivo.

Verdadero / Falso

4 – ¿Cuál de las siguientes afirmaciones, relacionadas con los riesgos de los productos fitosanitarios para el medio ambiente, no es correcta?

  1. Para evitar la contaminación del suelo se debe verter sobre este el caldo sobrante
  2. En general, se deben evitar los tratamientos los días de viento
  3. Es importante utilizar la dosis de producto adecuada y respetar los plazos de seguridad
  4. Siempre que sea posible deben utilizarse productos fitosanitarios clasificados como no peligrosos para el medio ambiente

5 – En relación con el uso racional de los plaguicidas, indique cuál de las siguientes afirmaciones no es correcta.

  1. Planificar los tratamientos de un año para otro
  2. Utilizar productos autorizados en cada tratamiento
  3. Respetar las indicaciones de los fabricantes
  4. Cumplir las normas de gestión de envases

6 – Para evitar la contaminación de las aguas para consumo humano…

  1. Se dejará una distancia de al menos 15 metros sin tratar respecto a los puntos de extracción del agua
  2. Se dejará una distancia de al menos 25 metros sin tratar respecto a los puntos de extracción del agua
  3. Se dejará una distancia de al menos 50 metros sin tratar respecto a los puntos de extracción del agua
  4. Actualmente no existe ninguna normativa a este respecto

7 – De las siguientes afirmaciones relacionadas con las buenas condiciones agrarias y medioambientales, indique la correcta:

  1. El mantenimiento en correcto estado de las terrazas de retención no es una medida recogida en las normas de la condicionalidad
  2. Los recintos agrícolas de la Red Natura 2000 no están obligados a mantener la biodiversidad
  3. Las buenas condiciones agrarias y medioambientales son de cumplimiento obligatorio para aquellos titulares de explotaciones que reciben ayudas de la PAC
  4. La norma exigible para conservar la materia orgánica del suelo establece medidas para el mantenimiento de los olivares en buen estado vegetativo

8 – El Sistema de Gestión de Residuos y Envases Usados de plaguicidas que actualmente opera en Andalucía es:

  1. SITIFO
  2. SOGEFITO
  3. FITOSIG
  4. SIGFITO

9 – Los envases de plaguicidas se entregarán al Sistema Integrado de Gestión:

  1. Llenos de agua limpia
  2. Enjuagados tres veces, vacíos y secos
  3. cortados en tres pedazos
  4. Cerrados con su tapón y en una bolsa de plástico para evitar derrames

10 – En caso de derrames de pequeña magnitud, la persona o personas que vayan a proceder a su retirada, no necesitan utilizar el equipo de protección individual.

Verdadero / Falso

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