Trabajo en Equipo

Trabajo en Equipo

Master en dirección de empresas

Trabajo en Equipo

 

La importancia del trabajo en equipo es obvia. Por medio del trabajo en equipo es posible alcanzar objetivos que no se alcanzarían como miembros independientes. El concepto de equipo permite:

  • Una mayor competencia.
  • Una metodología distinta.
  • Una mejora en el clima de trabajo.
  • Fomenta la “cultura corporativa”.
  • Una mayor satisfacción personal de los miembros del grupo.

El equipo del trabajo es una necesidad provocada por el desarrollo tecnológico y los cambios sociales. Ninguna empresa trabaja formando a todos los miembros de su personal en todas las áreas de trabajo, sino que hay cada vez una mayor especialización por grupos de trabajos.

Existen también motivos sociales que justifican la existencia de estos grupos de trabajo dónde no sólo se busca la compensación económica, sino también las relaciones sociales, el reconocimiento y la aprobación de los miembros que forman el grupo. Esto nos lleva a la colaboración con ese grupo y a alcanzar una mayor calidad de vida, porque dentro del grupo damos respuestas a las necesidades del ser humano. Este trabajo en equipo favorece el desarrollo personal y social.

Equipos de alto rendimiento.

Se refieren al conjunto de personas que trabajan juntas y consiguen ser creativos, productivos y capaces de resolver más eficazmente los problemas en ese trabajo. El resultado final no sería la suma de las aportaciones de cada uno, sino mucho más. Este resultado final pertenece por igual a cada uno de los miembros.

Pera que un equipo alcance un máximo rendimiento ha de haber las siguientes características:

  • Tomar un objetivo común: se debe tomar un punto de partida que permita aunar todos los esfuerzos posibles para alcanzar la meta. El objetivo tiene que ser compartido y conocido por todos. Debe estar centrado en la tarea.
  • Los miembros tienen que tener capacidad y confianza. Tienen que confiar tanto en ellos mismos como en los demás. Debe haber un respeto mutuo que permita compartir las responsabilidades para tomar iniciativas importantes, conociendo las capacidades y limitaciones de los otros.
  • La relación y comunicación: dentro del grupo debe haber una comunicación abierta. Si los miembros no sienten la libertad de expresión sin temor, muchas de sus capacidades se perderán. El clima de la relación debe permitir una comunicación en la que se dé una escucha activa por parte de todos. Se producirá entonces un proceso continuo de retroalimentación que garantiza la permanente comunicación de los miembros del equipo.
  • La flexibilidad también es importante porque permite a los miembros asumir diferentes roles para dar respuestas a las demandas del entorno. Tenemos que ser flexibles para adaptarnos a ese cambio inevitable.
  • Resultados óptimos: estos resultados tienen que demostrar que el grupo de trabajo es de alto rendimiento, que tiene éxito en las tareas a realizar. Si no hay éxito hay que plantearse nuevas metas.
  • El reconocimiento: todos tenemos la necesidad de que se nos reconozca. Cada representante del grupo tiene que reconocer los éxitos de los demás, reconocimiento que se tiene que dar de forma ascendente, descendente y horizontal. Sólo si se da este tipo de reconocimiento habrá una satisfacción personal.
  • El orgullo de pertenecer: es la conclusión de todas las demás características puestas en funcionamiento. Esa pertenencia nos da un sentimiento de seguridad que permite al grupo afrontar retos nuevos. Sin ese sentimiento de pertenencia se produce inseguridad y agresividad.

Condiciones para crear un grupo de alto rendimiento: hay que desarrollar dos habilidades básicas:

Observación: nos permite conocer cuál es la situación real del grupo. Nos dice cuál es el lugar en el que se encuentra en equipo y para que sea eficaz se deben tener en cuenta:

  • La distancia: tenemos que distanciarnos del grupo para observar de forma objetiva de forma que nuestra observación no se vea mediatizada por él. Es una tarea difícil que requiere preparación. Se realiza a través de personas externas al grupo.
  • La diversidad de perspectivas: tiene que tener en cuenta todos los puntos de vista. Desde el líder hasta el último miembros, llegando a pasar por la opinión de personas ajenas al equipo.

Cosas que hay que observar.

Contenido: es la razón de ser del grupo. Responderá al ¿qué hace? ¿qué función tiene?.

Dentro del contenido hay que observar la toma de decisiones (si son de consenso) y las implicaciones de los miembros en la toma de decisiones. También hay que tener en cuenta las metas, los roles y los comportamientos individuales.

El proceso: contesta más al funcionamiento del grupo. Responde al ¿cómo lo hace?

Dentro del proceso hay que analizar la comunicación y participación dentro del grupo, las reglar informales…

Diagnóstico: por medio del diagnóstico podemos establecer el grado de madurez del grupo y decidir qué actividades programar para que funcione mejor. Hay que observar las diferentes fases del proceso de trabajo.

La orientación, donde el nivel de desarrollo es bajo, los objetivos y las metas aún no están claros y el nivel de producción es muy bajo. La motivación es alta.

La insatisfacción, donde el nivel de desarrollo y de productividad aumenta y el de motivación disminuye considerablemente. Empieza el recelo, los conflictos, la competitividad…

La resolución, donde el nivel de desarrollo es moderado/alto y se ponen en marcha las habilidades de cada uno. De este modo vuelve a subir la motivación y aparece el reparto de funciones.

La producción, donde se alcanza el mayor nivel de desarrollo. El equipo ha desarrollado todas sus habilidades y han sido utilizados todos los recursos. Cada uno adquiere un nivel de responsabilidad y la motivación aumenta en función de los éxitos.

La finalización, que es la única fase que no se da en todos los grupos, sino sólo en aquellos que terminan el trabajo.

Funciones que cumplen los grupos humanos.

  • Integración ambiental. Resultado de los grupos que se forman. El ambiente pone los recursos para que se cree el grupo.
  • Integración conductual: cuando los miembros del grupo se organizan para alcanzar unos objetivos concretos.
  • Integración afectiva: da lugar a los grupos donde los miembros desarrollan sentimientos compartidos.

Sólo podremos desarrollarnos como personas si pertenecemos a un grupo.

 

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Luis Bonilla

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