¿CÓMO TRABAJA EL COACH Y QUÉ ESPERA DE
SU CLIENTE?
Es importante que el coach haga saber desde un principio a su cliente su manera de operar y su filosofía, qué puede espera y qué no puede esperar de su coach. Cuanto más sepa el cliente más efectivas serán las sesiones, y mayor la confianza entre ambos.
La alianza que se crea entre coach y cliente es única y diferente a otra clase de compromiso social. La relación cliente es el centro de la alianza y el coaching ocurre a su alrededor, siendo el coach el elemento exterior que trabaja con el cliente para que éste haga lo que se deba hacer y que, además, le ayuda a lograr sus objetivos.
Es una alianza única porque recoge diferentes puntos de vista y perspectivas a medida que la relación de coaching avanza, se va adaptando a circunstancias, nunca se queda atrás. Entre ambas se van creando las estrategias necesarias.
Para los futuros coaches.
¿Cuál es la educación o experiencia ideal de un coach?
Aunque las estadísticas muestras que un 90% de los coaches tienen al menos un título universitario, son la experiencia de la vida y el deseo de aprender coaching lo que se hace imprescindible para llegar a ser un buen coach.
¿Estás seguro de que quieres convertirte en un coach?
Para aquellas personas que no estén seguras de querer ser futuros coaches, se recomienda leer las siguientes frases con reflexión y sinceridad, marcando aquellas con las cuales, la persona que las lea,
pueda sentirse identificada.
1. Percibo aspectos de las personas que les sorprenden cuando las comparto con ellas.
2. Tengo un alto grado de intuición.
3. Disfruto ayudando a otros/as a resolver problemas cuando tienen dificultades.
4. Soy una persona positiva y puede ver la botella medio llena a la mitad, cuando otros la ven medio vacía.
5. Me gusta conocer gente y siento curiosidad por las personas.
6. Me fascina la vida y cómo funciona el mundo.
7. Me apasiona ver los cambios que están ocurriendo en nuestros tiempos y quiero estar en la vanguardia de estos cambios. 8. Estoy preparado/a para ser sincero/a con las personas, incluso en situaciones que puedan ser extrañas tanto para ellas como para mí.
9. Respeto a la gente enormemente y acepto que hay diferentes maneras de pensar y de vivir.
10. Sé que tengo un don especial para ayudar a los demás, y creo que la gente estaría dispuesta a pagar por ello.
11. Estoy preparado/a para invertir varios meses, o incluso años, en el aprendizaje y perfeccionamiento del coaching.
12. Atraigo a gente que desea mi opinión y mi apoyo.
13. Estoy dispuesto/a a aprender nuevos conceptos y paradigmas, incluso aunque al principio no tengan mucho sentido.
14. Puedo desenvolverme con diversas paradojas de la gente y de la vida.
15. Estoy preparado/a para ser un modelo para mis clientes y practicar lo que predico.
16. Estoy preparado/a para cobrar por mi tiempo y mis servicios.
17. Me encanta añadir valor a lo que hago y ofrecérselo a los demás.
18. Soy consciente de mis limitaciones, y, sin embargo, sé que puedo hacer un buen coaching a otros.
19. Estoy dispuesto/a a ofrecer coaching gratuitamente para conseguir experiencia.
20. Estoy dispuesto/a a estudiar coaching por mi cuenta para mantener una formación continuada.
21. Estoy dispuesto/a a leer y practicar coaching el máximo tiempo posible antes de convertirme en un profesional.
22. Estoy dispuesto/a a seguir las tele-clases y a hacer los ejercicios y prácticas necesarias para llegar a un grado excelente en mis habilidades como coach.
23. Me preocupo/a mucho por la gente y disfruto viendo cómo ellos/as consiguen alcanzar sus metas.
24. Disfruto compartiendo lo que aprendo con otros y me gusta adaptarlo también a las necesidades de los clientes. 25. Tengo mis valores personales bien definidos, y sé reconocer cuándo no debo invertir con algunas personas cuyos valores difieren bastante de los míos.
26. Reconozco que el coaching es una forma de vivir y que, con ello, puedo ayudar a mucha gente, pero no es la única manera, y sé respetar a las personas que tienen ideas diferentes.
Análisis de resultados:
De 21 a 26 frases con las que te identificas:
.- Ya eres un coach, o deberías serlo.
De 16 a 20:
.- Eres un excelente candidato para llevar a ser un buen coach.
De 9 a 15:
.- Quizás el coaching no es tu carrera ideal, pero sí crees que lo es, deberías trabajar duro en ciertos aspectos personales antes de prepararte para ello directamente.
De 0 a 8:
.- Seguramente te has dado cuenta de que piensas que el coach no es para ti, sino para otros.
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¿Cómo trabaja el coach?
- Escucha activa y empatía El coach escucha al cliente de manera activa, prestando atención no solo a lo que se dice, sino también a lo que no se dice. Esto implica entender el contexto emocional del coachee y hacer preguntas reflexivas que lleven a un mayor autoconocimiento.
- Generación de confianza y confidencialidad Desde el inicio del proceso, el coach trabaja para crear un ambiente de confianza y confidencialidad. Es vital que el coachee se sienta seguro para expresarse libremente, sin temor a ser juzgado.
- Planteamiento de preguntas poderosas El coach utiliza preguntas abiertas y desafiantes que invitan a la reflexión. Estas preguntas ayudan al coachee a explorar sus creencias, valores, pensamientos y comportamientos, facilitando la toma de conciencia y la creación de nuevas perspectivas.
- Definición de metas claras El coach trabaja con el cliente para definir objetivos claros, realistas y alcanzables. Este proceso de fijación de metas es esencial para estructurar el coaching, medir el progreso y mantener la motivación.
- Fomentar la responsabilidad El coach guía al cliente para que asuma la responsabilidad de sus decisiones y acciones. No da respuestas, sino que ayuda al coachee a encontrar sus propias soluciones y asumir la autorresponsabilidad en la implementación de los cambios.
- Retroalimentación constructiva El coach proporciona retroalimentación basada en las observaciones del proceso y el progreso del coachee. Esta retroalimentación es constructiva y está enfocada en fomentar el aprendizaje y crecimiento.
- Uso de herramientas y técnicas Dependiendo de la situación, el coach puede emplear herramientas y técnicascomo ejercicios de reflexión, visualización, análisis de fortalezas y debilidades, o modelos de toma de decisiones. Estas herramientas ayudan a facilitar el autodescubrimiento y la acción.
- Acompañamiento en la toma de decisiones Aunque el coach no toma decisiones por el coachee, lo acompaña en su proceso de toma de decisiones. Este acompañamiento le permite al cliente evaluar opciones, medir riesgos y hacer elecciones informadas.
- Monitoreo del progreso El coach establece hitos y hace un seguimiento regular del progreso del coachee hacia sus metas. Este monitoreo ayuda a mantener el enfoque y a ajustar el plan cuando sea necesario para garantizar que el cliente se mantenga en el camino correcto.
- Generar conciencia de autoeficacia El coach ayuda al coachee a reconocer sus propios logros y a aumentar su confianza en su capacidad para enfrentar desafíos futuros, fomentando la autonomía y el crecimiento a largo plazo.
¿Qué espera el coach de su cliente?
- Compromiso con el proceso El coach espera que el coachee se comprometa activamente con el proceso de coaching, dedicando tiempo y esfuerzo para trabajar en sí mismo y aplicar los aprendizajes en su vida diaria.
- Apertura y honestidad La honestidad y transparencia son clave en la relación de coaching. El coach necesita que el cliente comparta sus pensamientos, sentimientos y experiencias de manera abierta, para poder abordar los problemas y oportunidades de manera efectiva.
- Voluntad de cambio El coach espera que el cliente esté dispuesto a cambiar, a salir de su zona de confort y a adoptar nuevas perspectivas y comportamientos. El coaching solo es efectivo cuando hay una voluntad genuina de evolucionar y mejorar.
- Responsabilidad personal El cliente debe estar dispuesto a asumir la responsabilidad de sus propias decisiones y acciones. El coach no ofrece soluciones, sino que ayuda al coachee a descubrirlas y ejecutarlas por sí mismo.
- Actitud de aprendizaje Un coachee ideal es alguien con una mentalidad de crecimiento que esté dispuesto a aprender de sus errores, explorar nuevas formas de hacer las cosas y aceptar la retroalimentación de manera constructiva.
- Definición de objetivos claros El coach espera que el coachee participe activamente en la definición de metas concretas. Esto implica claridad en lo que se quiere lograr y disposición para trabajar hacia esos objetivos.
- Acción constante El coaching no se limita a la reflexión; también implica pasar a la acción. El coach espera que el cliente esté dispuesto a aplicar lo discutido en las sesiones y a implementar acciones que lo acerquen a sus objetivos.
- Paciencia y perseverancia El cambio no ocurre de inmediato. El coach espera que el cliente sea paciente y entienda que el desarrollo personal y profesional es un proceso que requiere esfuerzo sostenido y perseverancia.
- Aceptación del feedback Para crecer, el coachee debe estar abierto a recibir retroalimentación constructiva sin tomarla de manera defensiva. El feedback es una herramienta clave para identificar áreas de mejora y refinar las estrategias para el éxito.
- Mentalidad de autodescubrimiento Finalmente, el coach espera que el coachee adopte una actitud de curiosidad y autodescubrimiento. El proceso de coaching es una oportunidad para profundizar en el autoconocimiento y el desarrollo personal, y el coachee debe estar dispuesto a explorar estas áreas de manera honesta y abierta.