Aleksandra Istorik es una de esas artistas cuya trayectoria parece avanzar a una velocidad distinta a la del calendario. Con poco más de veinte años ya suma exposiciones internacionales, una galería propia en el centro histórico de València y varios proyectos de pintura en directo en hoteles, aeropuertos y espacios urbanos. Su nombre empieza a asociarse de forma estable a un concepto estético muy reconocible: el “Surrealismo dorado”, una forma de surrealismo contemporáneo donde el oro, el movimiento y la narración simbólica ocupan un lugar central. (elperiodic.com)
1. Raíces y formación: de Rusia a València
Aleksandra Istorik es presentada en la prensa como una artista rusa afincada en València, formada en dos instituciones de peso: la Facultad de Bellas Artes de la Universitat Politècnica de València y la Academia de las Artes de San Petersburgo. (Valenciabonita)
Este doble vínculo geográfico y académico es importante por varios motivos:
- La Academia de las Artes de San Petersburgo arrastra una tradición muy fuerte de pintura figurativa, dominio técnico del dibujo y una concepción clásica de la composición.
- La UPV aporta un contexto más experimental y contemporáneo, muy conectado con la escena artística valenciana y con la cultura visual europea actual.
El cruce entre ambas culturas formativas se percibe en su obra: hay una base de oficio clásico —dominio del cuerpo, de la perspectiva, del volumen— sobre la que se construyen imágenes abiertamente oníricas, fragmentadas y simbólicas.
València no es solo el lugar donde reside; es el espacio desde el que ha decidido desplegar su carrera. La ciudad aparece citada de forma constante en su biografía: expone en hoteles emblemáticos, abre una galería en pleno centro histórico y participa en iniciativas vinculadas a la capitalidad mundial del diseño. (elperiodic.com)
Ya desde 2019 la artista empieza a mostrar su obra en formato digital y en 2022 crea su primer espacio expositivo estable en el Hotel Balneario Las Arenas, frente al mar, lo que demuestra una temprana vocación por sacar el arte de los circuitos tradicionales y llevarlo a lugares donde conviven residentes, turistas y público no especializado. (Valenciabonita)
2. Una carrera acelerada: ferias europeas, hoteles y aeropuertos
Aunque se la define como “joven promesa”, la lista de espacios en los que ha expuesto es ya considerable. Tanto Valencia Bonita como elperiodic.com subrayan que, pese a su juventud, Aleksandra Istorik ha mostrado su obra en galerías internacionales y ferias de arte en València, Madrid, Barcelona, Marbella y diversas ciudades europeas como Karlsruhe (Alemania), París (Art Capital), Colonia o San Petersburgo. (Valenciabonita)
Entre los hitos destacados figuran:
- Karlsruhe Art (Alemania), una feria internacional de arte clásico, moderno y contemporáneo, donde la artista expone la obra Resolución de la incertidumbre. (elperiodic.com)
- Art Capital 2022 en París, una de las grandes citas del arte europeo, donde participa como artista establecida en València. (Valenciabonita)
- Diversas muestras en Madrid, Barcelona, Marbella, Colonia y San Petersburgo, que consolidan un perfil de artista en circulación internacional. (Valenciabonita)
A este circuito de ferias se suma una línea de trabajo muy característica de Istorik: la presencia en espacios no estrictamente museísticos, como hoteles y aeropuertos.
En València, su nombre se vincula a:
- El Hotel Balneario Las Arenas, donde instala una exposición estable y lanza la iniciativa “Arte en directo”: sesiones de pintura en vivo en las que los huéspedes pueden verla trabajar sobre el lienzo y dialogar con ella. (elperiodic.com)
- El Aeropuerto de València, donde traslada una gran obra vinculada a su “surrealismo dorado” y realiza también pintura en directo, incorporando la experiencia del viaje y del tránsito como parte del discurso artístico. (Valenciabonita)
- Más recientemente, el Hotel Estimar en el corazón de València, donde la prensa especializada resalta la iniciativa “Dorando la realidad”, una intervención que vuelve a combinar arte en vivo y contacto directo con el público hotelero.
En todos estos casos aparece una constante: la voluntad de romper la barrera entre el taller y el espectador, sacando la experiencia pictórica al espacio social —un hall, un vestíbulo de aeropuerto, una terraza de hotel— y generando situaciones de sorpresa y participación.
3. Aleksandra Istorik Gallery: una galería propia en un palacete medieval
Uno de los gestos más significativos de su trayectoria es la apertura, con solo 22 años, de Aleksandra Istorik Gallery en el centro histórico de València, en la calle Almirante, 1. (elperiodic.com)
Este espacio tiene varias capas de interés:
- Memoria del lugar
- La galería se ubica en un local que antaño alojó la mítica galería Val i 30, conocida por trabajar con grupos históricos como El Paso o Equipo Crónica, referentes de la vanguardia clásica española. (elperiodic.com)
- El propio espacio conserva restos de un palacete medieval, incluyendo un arco de sillería que habría pertenecido a una casa noble de los siglos XV o XVI, vinculada a la antigua Valencia y representada en planos históricos como los de Mancelli (1608) y Tosca (1704). (Valenciabonita)
- Función actual
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- Aleksandra Istorik Gallery no es solo un escaparate de la obra de la artista; se concibe como un lugar de proyección para otros creadores: pintores, escultores, dibujantes, ilustradores y grafiteros. (elperiodic.com)
- La propia artista insiste en que la galería está “abierta a todas las personas e iniciativas”, subrayando un carácter participativo y comunitario. (elperiodic.com)
- Un gesto empresarial y simbólico
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- Abrir una galería con 22 años implica asumir roles de curadora, gestora y empresaria, además de pintora.
- En términos simbólicos, es una forma de tomar posición en el tejido cultural de la ciudad: no solo enviando obras a ferias, sino generando un punto de encuentro estable en el casco histórico.
El espacio, además, se beneficia de un relato singular: el diálogo entre el arte joven contemporáneo y las huellas arquitectónicas de un palacete medieval genera un contraste interesante que encaja bien con el imaginario de Istorik, donde el tiempo histórico y el tiempo del sueño se entrelazan.
4. “Surrealismo dorado”: un lenguaje propio
Si hubiera que resumir su propuesta plástica en una etiqueta, la que ella misma ha impulsado es la de “Golden Surrealism” o “Surrealismo dorado”. Este término aparece en roll-ups, cartelas y piezas de comunicación de sus exposiciones en Las Arenas, el aeropuerto y otros espacios, y se ha consolidado como marca reconocible de su obra.
4.1. El oro como materia y como concepto
El oro no es en su caso un mero toque decorativo: funciona como elemento estructural de la imagen. En muchas piezas, grandes zonas del lienzo se construyen mediante pan de oro o pigmentos metálicos que:
- Capturan la luz y cambian según la posición del espectador.
- Generan una tensión entre superficie plana y volumen ilusorio.
- Introducen una capa de sacralidad laica: lo dorado remite a iconos bizantinos, retablos religiosos, tesoros arqueológicos, pero aquí se mezcla con escenas contemporáneas, objetos cotidianos y figuras imaginarias.
En series como “Cuentos dorados”, expuesta en València, esa presencia del oro se vincula explícitamente a la idea de relato: se trata de pinturas que invitan a “imaginar” y a reconstruir, a partir de fragmentos, una historia que nunca se narra de manera cerrada.
4.2. Surrealismo narrativo
Aunque su trabajo bebe del surrealismo histórico, el enfoque de Istorik es menos automático y más narrativo. En obras como Resolución de la incertidumbre, presentada en Karlsruhe Art, aparecen elementos cotidianos —un armario, un espejo— combinados con figuras imposibles —reflejos inconclusos, un dirigible— que escenifican la idea de elección como decisión existencial. (elperiodic.com)
La propia artista explica que “la elección es la resolución de la incertidumbre en la actividad humana frente a una pluralidad de alternativas” y que en todo problema práctico hay varias opciones, tanto por casualidad como por decisión consciente. (elperiodic.com)
Lo interesante es que esa reflexión filosófica no se traduce en un texto teórico, sino en una imagen espacio–temporal:
- El armario, el espejo y el zepelín funcionan como símbolos de identidad, destino y viaje.
- Los reflejos incompletos y las perspectivas inestables refuerzan la sensación de indecisión.
- El oro aparece como campo de posibilidades, como espacio entre la realidad concreta y el plano de lo imaginario.